Recientemente ha salido a la luz la realidad en la que nos encontrábamos desde hace algunos años ya, sin embargo, no estaba a simple vista, debido que las dos grandes superpotencias que son partícipes de este conflicto (USA y China) habían efectuado movimientos tanto políticos como comerciales, de hecho, algunos expertos califican este conflicto como comercial y qué, de manera colateral, afecta a la industria tecnológica.

En las dos últimas décadas, la gran potencia China ha logrado más de lo que cualquier otra potencia pensó que se podría lograr siendo capitalista, sin democracia, y en realidad esto es algo que preocupa categóricamente a Estados Unidos, ya que tanto el poder económico, comercial e incluso, militar que ha logrado conseguir China es incalculable, y esto se debe a que es el país en generar más dinero en el mundo.

El conflicto comercial no es nuevo, y este tipo de guerras suele durar bastante tiempo, incluso, algunos expertos determinan que el conflicto puede perdurar hasta el 2030; sin embargo, la realidad es que este conflicto ya era un problema serio en Estados Unidos, e incluso; como parte de la campaña de Donald Trump uno de los principales incentivos fue la inmediata intervención ante los acuerdo de impuestos entre China y Estados Unidos.

“No podemos seguir dejando que china viole nuestro país” -Donald Trump

En el gobierno de Barack Obama hubieron una cantidad importante de acuerdo firmados entre China y Estados Unidos, los cuales se llevaron acabo, postulando a China NO como una potencia mundial, sino; como una nación en vías de desarrollo. Con la llegada de la era de Donald Trump, uno de los primero movimientos ejecutados por el secretario de comercio estadounidense fue un aumento en los aranceles que se le cobraban a China por las importaciones al país norteamericano en 2018, a lo cual China respondió al igual con una alza de la misma forma, y es aquí precisamente cuando se da comienzo a la guerra comercial, la cual provoca en las entidades diplomáticas una tensión, que posteriormente iría a desembocar en las represalias.

Por otro lado; como muchos ya ha escuchado, recientemente se incluyó a la marca Huawei en la lista negra de comercio de Estados Unidos. Segundo el secretario de comercio de Donald Trump, la razón de incluir la marca asiática en la temida lista, se debe a que, existen motivos para creer que la marca Huawei estaría llevando acabo espionaje mediante sus dispositivos.

Huawei y Estados Unidos

En el artículo El futuro del reconocimiento facial recalcamos en reiteradas ocasiones, poder de ciberdictadura que ha desarrollado la potencia China, a tal nivel qué, ha logrado emplear un sistema de reconocimiento facial, el cual está analizando a la mayoría de sus ciudadanos guardándolos en una base de datos, con sus principales características. Si quieres saber más, te recomendamos leer el artículo completo.

China no solo está acostumbrando a obtener todos los datos (incluyendo su cara) únicamente a sus ciudadanos, ya que se sabe que el país asiático puso en marcha desde hace algunos años, los captadores de señales WiFi, nuestra dirección MAC de nuestros teléfonos, entre otros. Cuando llegas a un aeropuerto chino, y pasas por los detectores de metales, tal vez no sean detectores de metales, posiblemente se trate de un dispositivo de espionaje, el cual está diseñado para capturar información de quien lo atraviese.

Desde reconocimiento facial, hasta máquinas especiales en aeropuertos, todo para mantener un control de ciudadanos y visitantes extranjeros. La pregunta ¿Cual sería la mejor manera de obtener datos/espiar, a personas que NO están en China? Efectivamente, los dispositivos móviles son los mejores candidatos para llevar acabo esta tarea.

Nuestros smartphones no solamente son nuestro centro de actividades de nuestro día a día, también representan esa pequeña memoria de todos nuestros datos e información. Desde redes sociales hasta almacenamiento en la nube, son algunas de los servicios indispensables que nos ofrecen los teléfonos inteligentes, los cuales se han convertido indispensables para todos los que portamos uno de estos.

Por si fuera poco; la compañía que más teléfonos inteligentes está vendiendo, es Huawei, vendiendo aproximadamente 58 millones de unidades, superando a Apple, la cual tiene un record de ventas de 44 millones de dispositivos vendidos. Es aquí cuando Trump decide tomar las riendas con respecto a la regulación de estos dispositivos. La decisión incluía incluir a la compañía Huawei en la lista negra. Una gran mayoría tanto de consumidores como de simples usuarios de estas tecnologías, se encuentra en estado de incertidumbre, debido qué; desconocen que sucederá con la compañía, ya que en un lapso muy corto de tiempo, ha perdido importantes contratos para desarrollar su tecnología.

Sin embargo; escuchar a los diplomáticos estadounidenses hablar de espionaje es irónico, ya que no es un secreto para nadie, que la gigante de espionaje, todavía no es China, es Estados Unidos los expertos en esta materia. De momento nos se tiene ninguna prueba que demuestre el espionaje por parte del país asiático, e incluso expertos consideran esto como una excusa para poder atacar a Huawei y así poder tomar control de las amenazas que la compañía representa para el país norteamericano.

En consecuencia, China ya abordó la posibilidad de negar la exportación de tierras raras las cuales son: Escandio, itrio, lantano, cerio, praseodimio, neodimio, prometio, samario, europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio y lutecio son los 17 elementos que pertenecen al grupo de las tierras raras, de las cuales China es el principal productor, teniendo el 86% de la producción global. Estos elementos anteriormente mencionados, son esenciales en la fabricación de diversas tecnologías, desde la batería de un teléfono, hasta una simple luz fluorescente, elementos básicos de defensa de los ejércitos también dependen de estos elementos, por lo que si China decide cortar su exportación, puede representar un verdadero problema para Estados Unidos.

La tecnología 5G

La preocupación de Estados Unidos no culmina con las tierras raras o el poder que están manteniendo compañías de tecnología chinas a nivel global, también se trata de una nueva tecnología que promete innovar a niveles muy altos lo que conocemos por hoy como la transferencia de datos. La tecnología 5G es capaz de llegar a los 300 Hgz, lo cual supera con creces a las que puede llegar la tecnología 4G y la compañía Huawei es la absoluta ganadora en lo que se debe en avances de esta tendencia tecnológica. Los mismo asiáticos describen que el conflicto por esta tecnología era algo que pasaría cuando los norteamericanos se dieran cuenta de los alcances esta misma tiene.

No obstante; ¿Por qué Estados Unidos le preocuparía tanto el dominio de Huawei sobre esta tecnología? La red 5G no es una simple red, se trata de una posible revolución del internet, ya que como sabemos, cada vez hay más dispositivos conectados a internet y esto demanda una mayor transferencia de datos, es aquí donde la tecnología 5G ofrece estás posibilidades.

Importante recalcar qué, a pesar que la tecnología 5G se va a ofrecer para los usuarios comunes, los cuales adquieren un teléfono inteligente y quieren consumir contenido a alta velocidades; sin embargo, no todos estarán interesados en una transferencia de datos superior. Los verdaderos aprovechamientos de las posibilidades que esta tecnología ofrece son los del sector médico, en el cual ya se ha realizado operaciones remotas, el las cuales el cirujano, gracias a la tecnología 5G, lleva acabo una operación estando a kilómetros del quirófano, también en el sector militar, el aprovechamiento de esta tecnología para el control de drones, vehículos y misiles, es esencial.

Con base en lo anterior; es acá donde la hasta entonces considerada la única potencia del mundo, Estados Unidos, ve a la compañía Huawei y China, como una verdadera potencial amenaza para su trono como única potencia.

El fin de una era

Como conclusiones, podemos determinar que, esta guerra comercial y tecnológica, son los gritos de piedad de la potencia por excelencia, Estados Unidos; por el destrono de una China, que hasta entonces se disfrazaba de una humilde nación en vías de desarrollo, siendo desde hace ya algunos años, una colosal potencia, qué movilizaba ya toda la economía global.

No sabemos con certeza si los movimientos ejecutados por Estados Unidos serán útiles en la lucha por la hegemonía de su comercio, o simplemente son disparos a su propio bote, el cual los mantiene a flote; sin embargo, sin duda alguna, seremos testigos de lo que suceda y lo único que podemos pedir para nuestro bien, es que este conflicto no termine una guerra militar.